El Omega 3 de LabMoment, formulado con el concentrado marino OMEGATEX® 4832, ofrece una combinación única de alta concentración, pureza farmacéutica y excelente absorción intestinal. Cada cápsula vegetal entérica contiene 800 mg de ácidos grasos Omega-3, incluyendo 480 mg de EPA y 320 mg de DHA en su forma natural de triglicéridos, con eficacia clínica comprobada.
Este suplemento ha sido diseñado para usuarios exigentes que desean mejorar su salud cardiovascular, cognitiva y visual, sin experimentar el clásico sabor a pescado ni molestias digestivas.
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Estás en la parafarmacia girando botes. Miras el EPA. Miras el DHA. Intentas recordar si la proporción era esta o la otra.
Miras el precio: hay uno de cinco euros y otro de treinta. Y por fuera son iguales: dos cápsulas, el mismo tamaño, el mismo color. Coges uno y esperas que sea el bueno.
Por fuera todos los Omega 3 se parecen. Por dentro no tienen nada que ver. Y esa diferencia —la que no se ve— decide si lo que tomas te sirve o solo te vacía la cartera.
Hay una palabra que decide casi todo en un Omega 3, y casi ningún bote la pone delante: la forma. Y hay una segunda: de dónde viene el pescado.
El barato viene en éster etílico —forma sintética, más barata, que tu cuerpo absorbe mucho peor—. El nuestro viene en triglicérido: la forma en que existe en el pescado de verdad, la que tu cuerpo reconoce. Misma cápsula, resultado completamente distinto.
El pescado grande acumula metales pesados durante años. El pequeño —sardinas, anchoas, boquerones— no arrastra esa cadena. OMEGATEX® se saca de pescado pequeño y se purifica hasta dejarlo limpio.
El Omega 3 no es un analgésico: no hay chute. Lo que hace, lo hace por acumulación, con la toma diaria sostenida en el tiempo. Los cambios de fondo suelen aparecer entre las 8 y las 12 semanas. No es milagroso, es constante — y esa es la diferencia entre un suplemento serio y una promesa que dura una semana. Una cápsula al día, y dejas que el tiempo haga el resto.
Triglicérido, no éster etílico. El barato se absorbe mucho peor: puedes tomar la misma cantidad y aprovechar una fracción. Aquí tu cuerpo aprovecha lo que tomas.
Mucha gente deja el Omega 3 por los repetidos. Este lleva una cubierta que se libera en el estómago, no en la boca. Sin regusto. Apto incluso con hernia de hiato, donde otros dan ardor.
Sardinas, anchoas, boquerones. El pescado grande acumula mercurio; el pequeño no. Y se purifica hasta dejarlo limpio, con verificación de laboratorio independiente.
La mayoría invierte la proporción para abaratar. Aquí la dosis está puesta para que sirva, sobre todo, a la salud cardiovascular.
Forma biodisponible, origen limpio, purificación farmacéutica y verificación externa. Todo en una cápsula al día.
En un Omega 3 los números son el argumento. Aquí están, y la tecnología que los hace útiles.
Omega-3 de acción cardiovascular
Omega-3 estructural
No éster etílico; se absorbe mucho mejor
Sardina, anchoa, boquerón: sin la carga de metales del pescado grande
Purificado hasta dejarlo limpio de metales pesados
Mayor concentración de principio activo
Sin eructo ni sabor a pescado
Pesca responsable certificada
Protege el aceite de la luz y la oxidación
Todo esto lo verifica un laboratorio independiente. Los certificados de ausencia de metales por lote están disponibles bajo petición.
Con una comida.
Se toma entera: la cubierta se libera en el estómago, no en la boca. Ahí está el truco de que no repita.
El Omega 3 trabaja por acumulación, no de un día para otro.
Ya sabes lo que hay que mirar: la forma, el origen, la dosis. Y sabes que este las cumple las tres.
No es el Omega 3 más barato. Es el que de verdad absorbes. Una cápsula al día, y a olvidarte.